Un acto de justicia. Así lo sintieron en el despacho del concejal peronista Gonzalo Carrillo Leito cuando se sumó a dos asesoras al equipo: Patricia Yapura y Pamela Agüero. La incorporación se adelanta a la implementación del cupo laboral trans, aprobado por ordenanza hace casi un año en San Miguel de Tucumán. Ambas habían estado pendientes del debate cuando se aprobó la norma, el 8 de julio del año pasado. Agüero, con las emociones apretando por dentro, había dicho a LA GACETA en esa sesión: “lo logramos, ahora que sea en todo el país”.

Yapura y Agüero se incorporaron hace una semana y están a cargo de tareas administrativas. En otros despachos también hay mujeres trans desempeñándose, pero -al igual que ellas- antes de la aplicación formal del cupo laboral trans. El Concejo se adelantó casi un año al Congreso: esta semana el Senado aprobó la ley de cupo laboral trans a nivel nacional.

“Me sentí muy cómoda las primeras veces que fui a la oficina, toda la gente se brindó a mi con mucho cariño. Nunca me dediqué a trabajar a otra cosa que no sea la noche. Siempre me cerraron, como a casi todas, las puertas. Lo que quisiera es que los que tienen que hacer posible esto, que se aplique el cupo laboral trans, por favor lo hagan”, explicó Yapura, de 38 años.

“Si ahora esta aprobado el cupo y no se aplica, imaginate como la pasamos muchas antes, que la gente nos mira como un monstruo, que nos cierran las puertas en todos lados. Las chicas trans nunca tuvimos otra alternativa que la prostitución para sobrevivir. Llega un punto en que para qué te vas a presentar si la respuesta es no: sea por la ropa o peor antes, cuando ni siquiera teníamos la ley de Identidad de Género para que se nos respete el nombre que elegimos”, relató la mujer para graficar el impacto de la discriminación que sufren.

“En mi casa siempre me apoyaron pero quería tener mis cosas, independizarme y como acá la Policía siempre nos hostigaba, estaba presa cada día por medio. Eso me obligó a irme. Estuve en Buenos Aires pensando que allá era más libre pero tenía que seguir haciendo lo mismo para vivir, pagarme vivienda y mantenerme. A las personas con la mente cerrada, que piensa que no somos capaces, tenemos las mismas capacidades que cualquier persona, podemos aprender, profesionalizarnos, estudiar. Sólo necesitamos las mismas oportunidades. Para muchas ni siquiera se nos permitió seguir en la escuela, por eso es fundamental que se aplique el cupo. Lo digo por mis compañeras que no están, por la falta de oportunidades estamos expuestas a todo. Por eso nos matan a tantas, como Cinthia Moreira, Ayelén Gómez, Alejandra Power. Y encima la Justicia piensa que no tenemos derechos como cualquiera, ni siquiera los culpables están presos. Ni a un perrito le harían eso. Ni eso, a los perros los quieren más que a nosotras. Los culpables libres y nosotras expuestas a que nos maten otra compañera”, completó.

Para Gonzalo Carrillo, sumarlas a Yapura y Agüero fue un orgullo. “Tenemos que actuar ahora, nuestra generación tiene que cortar con los prejuicios y la discriminación que carga nuestra sociedad conservadora. Hay que dar todos los pasos necesarios para derribar prejuicios y tener una sociedad digna para todas las personas ejerciendo su vida con libertad, hay que deconstruir todas estas cosas que están mal”, manifestó.

“El debate por el cupo laboral trans permitió visibilizar algunos de los problemas que arrastran las personas del colectivo desde hace décadas. Haber logrado la ordenanza es una victoria enorme del sector, que reclama por mas derechos. Como están fuera del sistema, el promedio de vida de las personas del colectivo es de 37 años, porque a muchas no les queda otra alternativa que el trabajo sexual. Es una realidad muy difícil. Cuando las he conocido supe de su lucha, me involucré en el tema y por eso estamos acá, con ellas en mi grupo de trabajo”, agregó. La ordenanza de cupo laboral trans establece que el 1% de los cargos a cubrir deben estar destinados a personas trans. Tras el plazo para la reglamentación, la aplicación está en puerta.

“Ellas están capacitadas, tuvimos una charla con el personal via zoom para que todos se conozcan en la oficina. No es otra cosa que buscar que todas las personas tengan oportunidades. La política no es otra cosa que la herramienta que permite cambiar la realidad, el desafío es hacer una sociedad más igualitaria y con derechos para todas las personas: no puede ser que una persona trans no tenga derecho a acceder al trabajo, a la salud, a la educación”, completó.